Nada es suficiente para que los oradores no cometan errores en el diseño de sus presentaciones. Frases con letra diminuta. Falta de homogeneidad en tipografía y viñetas. Mal diseño del espacio. Ilustraciones que no aportan nada nuevo. Repasemos una vez más para no seguir cometiendo los mismos errores una y otra vez.
La importancia del buen diseño de las presentaciones